Pequeño
corazón mío, ¿por qué te agitas tanto?
Golpeas
desesperado mi pecho, con singular vigor.
Temo que
alguien te escuche y delates mi emoción,
temo que
escapes y en mi pecho pongo las manos.
Todavía me
sorprende lo vivaz que te pones
cuando veo a
ese joven caminando despreocupado,
solo verlo te
agita, corazón desesperado,
sentir su
piel quisiera para despertar mis pasiones.
Corazón
rebelde e inquieto de una poeta enamorada,
sentimientos
a flor de piel, intensos e indiscretos,
una sonrisa
delatora y una dulce mirada.
Corazón
vivaracho, oculta tus sentimientos,
mi herido y
suicida corazón, ya te han herido con espada,
no aguantarás
otra estocada, ya habrá otros momentos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario