sábado, 2 de agosto de 2014

Al lector

Leyente solitario y taciturno, hoy le vengo a hablar frente a frente, pantalla a pantalla para darle la bienvenida a éste rincón oscuro, bucólico e igual de solitario que usted… No espere encontrar nada feliz o moral en éste espacio, lector mío, soy una poeta oscura, resentida social, despechada y mi poesía no es más que una simple extensión de mí.

Receptor de mi literatura corriente, ésta vez usaré palabras que no son mías, pero que son las más acertadas para hacerle saber a usted si debe quedarse a leer mis prosas, mis cartas, mis blasfemias… mi alma

Lector apacible y bucólico,
Sobrio e ingenuo hombre de bien,
Tira este libro saturnal,
Orgiástico y melancólico.

Si no has estudiado retórica
Con Satán, el astuto decano,
¡tíralo!, no entenderías nada,
o me creerías histérico.

Mas si, sin dejarse hechizar,
Tus ojos saben hundirse en los abismos,
Léeme para aprender a amarme;
Alma singular que sufres
Y vas buscando tu paraíso,
¡compadéceme!... si no, ¡te maldigo!”

Charles Baudelaire

Hago mías las palabras del poeta maldito incomprendido, mi más grande inspiración y mi amor platónico, para facilitarle la tarea de decidir si leerme o no… Mi poesía es negra, a veces rosa, a veces roja y a veces es azul.

Alma perdida que vino a parar aquí, sí se identifica con mis letras, haga suyas las palabras, pero con el respeto que se le debe a un artesano de las letras, no me robe usted, lector apacible, cíteme y si lo cree necesario, sugiérame para poder mejorar.

Sin más que decirle por el momento, me despido respetuosamente y me dispongo a escribirle al aire, a mi musa… quizá pronto le vuelva a escribir a usted, hasta entonces, nos volveremos a encontrar pantalla a pantalla.

Con mucho respeto y afecto:

Nahui Ollin Campos González

No hay comentarios:

Publicar un comentario