amor, te veo a cada minuto,
en cada rostro, en cada silueta?
¿Por qué te escucho en cada murmullo,
en cada risa, en cada voz, amor mío?
¡Ay, amor no mío! Te sigo amando
a pesar de que me rechazaste, mi amor...
te sigo extrañando incluso cuando
me dije que te olvidaría para siempre,
que soltaría tu recuerdo, te soltaría a ti...
que dejaría de aferrarme a lo imposible.
Pero algo sí puedo decirte con orgullo:
al menos ahora ya no lloro tu pérdida,
al menos ahora, nadie se percata de mi dolor.
No hay comentarios:
Publicar un comentario